12 ago. 2015

fotos de viaje.

¡¡Estoy de vuelta!!
Sí, sí, ya sé que se morían de ganas de que volviera, así que ya pueden dejar de sufrir y venir a saludarme y cosas. Pensé en ustedes mientras estaba en el Times Square. I really did. 
Me compré un montón de libros y cosas, pero eso se los voy a mostrar en un IMM ordenado y decente, ahora mismo estoy hecha un desastre. Acabo de despertar de una siesta (caí en el colchón apenas llegué a mi casa) y tengo clases de japonés en un par de horas -sí, soy una mujer ocupada-, así que solo tengo tiempo para contarles un poco sobre el viaje y mostrarles fotos. Hope they're good.

Les voy a contar las cosas interesantes solamente, porque nadie quiere hablar de doce días seguidos de vacaciones de otras personas. Ni siquiera quiero hablar de doce días seguidos de mis vacaciones, for God's sake. 
La primera cosa curiosa que pasó en el viaje fue cuando llegamos a Washington (después de 10 horas de vuelo, y 5 horas más en bus desde Nueva York) y salimos a comer. Entramos a un restaurant gringo cualquiera y nada más llegar nos dieron un bowl lleno de palomitas. No sé si eso pasa en sus países, pero aquí en Chile nada más dan pan. So it was kind of great; eso hasta que las probé, porque eran saladas. Qué asco.

 Al otro día salimos a conocer el National Mall donde están la Casa Blanca, el monumento a Lincoln, a Washington, a la guerra de aquí, de allá, y de más allá. Pero de esas cosas no hay foto, porque en internet está lleno y la única diferencia con las mías es que en las que tomé yo sale mi cara. Lo único que puedo decirles es que caminamos tanto (tanto) que en un momento dejé de sentir dolor, y mis huesos se derritieron y creí que estaba muerta. But it was great anyway. Amo cuando siento que estoy haciendo algo. No sólo mirando estatuas y tomando fotos. Ah sí, el punto es que el National Mall estaba lleno de áreas verdes, y por lo tanto, ardillas. Aquí no hay, pero allá hay sobre población. Igual miren que linda:

 También fuimos a varios museos (como 6 monumentos y 3 museos, y una biblioteca y el congreso y McDonnald's. En un día y medio). En uno de esos vi una pintura de Van Gogh y una de Monet. Y también dormí media hora en una asiento. No me siento orgullosa de eso, but God was I tired. En el de historia natural había más o menos lo que hay en todos los museos de historia natural, pero autentico -cosa que me costaba creer, porque estoy acostumbrada a las replicas-, y entre las cosas más maravillosas que vi están: El primer avión de la historia, el de los hermanos Wright (el real, lo juro, era el real) y esta tiara que le regaló Napoleón a noséquién.
 El color celeste era un poco más fuerte de lo que se ve en la foto. Y la verdad es que no es que la joya sea taaan importante -no lo es-, pero no podía dejar de mirarla. Es la tiara más linda que vi en la vida. Se los juro. Damned Napoleon and his expensive taste.

Luego de caminar horas, horas, y más horas bajo el sol de Washington, encontramos un museo al aire libre con esculturas de lo más locas y una fuente de agua. Ya sé lo que están pensando. Fuentes de agua hay en todo el mundo. Sí, sí. Pero en esta había un montón de gente con los pies metidos dentro. Claramente no éramos los únicos que estábamos destruidos.
 Tenían que haber habido unas cien personas con los pies dentro de la fuente. Todo muy casual. Y sí, les dejo fotos de mis pies y los de mi mamá, porque puedo y quiero.

Now let's move to New York City, the big apple, the city that never sleeps, and all of that.
Llegamos de noche y el asunto era todo oscuro, de apariencia insegura y con bolsas de basura en la acera que parecía que nadie había tocado en días. Lo adoré. Mis viejos no, por supuesto. Solo faltaba el ratón pasando por la calle y ya. (Vi uno, en todo caso, en el Central Park. Mi mamá vio algo entre los matorrales y dijo "mira, qué lindo, una ardilla" y yo "eeeeh, mamá, como te digo esto..." Les tiene pánico a los bichos esos.)
Por mucho la mejor foto que saqué en todo el viaje fue esta:
 Parece que la hubiese sacado con una publicidad de fondo, pero la verdad es que estoy en la cima del Rockefeller Center, piso 67, y lo que ven atrás es la ciudad de verdad. De paso les cuento que leer The Catcher in the Rye en NY fue perfecto, porque pasé por muchos lugares que aparecían en el libro y me moría un poco cada vez que me daba cuenta.
 Y ahí esta la misma vista pero de noche. Soy muy buena y me acordé de sacar dos fotos sin mi cara en ellas, para ustedes. 

 Fui al mosaico de Imagine en Strawberry Fields en el Central Park, y fue lindo porque había un montón de gente y un tipo medio hippie que tocaba con su guitarra canciones de The Beatles. Alcancé a escuchar Strawberry Fields y I wanna Hold your Hand. Iba a poner una foto donde salgo con mi viejo, pero salimos graciosos, y no le gustan mucho las fotos creo. Igual hay una en insta, if you're curious.
 LOOK IT'S MY FACE!
Pero tengo lentes de sol so it's okay. Ahí estábamos (a ver si adivinan) en la Estatua de la Libertad. Aprendí algunas curiosidades, como que su grosor es de tan solo dos monedas de un centavo (tiene un esqueleto interno tipo torre Eiffel que la afirma) y que para la fiesta de inauguración no fueron admitidas mujeres, lo que me parece una imbecilidad because she is a girl.

De las cosas que quería hacer sólo me faltó ir a Coney Island (muy triste, ya sé, pero éramos 9 personas, dos familias distintas y bueh) y visitar Economy Candy. Pero sí fui a la heladería de Chinatown, y tenía un montón de helados raros, como: sésamo, frijol rojo, wasabi, gengibre, oreo con té verde, lychee, y otras porquerías que no me atreví a probar.
Lo que sí me atreví a probar fue el sabor de Calabaza, y lo acompañé con Banana, lo que fue un acierto, porque quedó delicioso. Fui la más osada, de todas formas, los demás pidieron Mango o Chocolate. 

Hay otras cosas a las que no les tomé fotos, como a los camiones de helado (they're real!), algunos tenían musiquita y todo. Y a los chinos. Digo chinos pero eran coreanos. El punto es que había un montón. Cada uno más lindo que el siguiente. Incluso me ofrecí a tomarle una foto a uno que andaba solo e intercambiamos algunas palabras en coreano (hola, 1 2 3, foto, adiós -soy toda una experta-). Estaba medio en el paraíso. También fuimos a la pastelería del tipo de Cake Boss. No veo ese programa pero una de las niñas estaba muy emocionada y los cupcakes estaban bastante bien. 
Bueh, los dejo de aburrir.
Ah sí, Central Park es el mejor lugar para leer. El mejor. Ni siquiera me importa que hubiera un ratón.
Un beso!

3 comentarios:

Andrea. dijo...

Abbieee! que bien que volviste! y que lindo todo por allá:3

Tamara López dijo...

¡Qué envidia! Muy lindas las fotos <3

Constanza dijo...

Ohhh!
quiero aprender japonés! :O
bueno si extrañé tus entradas, pero las fotos las disfruté por instagram!
que genial n.n
un besito :*

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