21 ene. 2014

sometimes i think it's worth living...

Ayer estaba leyendo, sentada en un sillón a las dos de la madrugada con La Piedra Filosofal en mi falda. No había más ruido que mi música, me refiero a cuando tienes los auriculares puestos pero sabes que no hay absolutamente ningún sonido más y que te envuelve el silencio total. Todo estaba oscuro además, siendo la única luz encendida la que caía directo sobre mí iluminando las páginas. Pasaba página tras página y me iba dando cuenta de muchas cosas; de como todos tenían miedo de pronunciar el nombre del Innombrable, de como la Boa nunca había visitado Brasil porque había nacido en cautiverio, de como Lee Jordan me arrancaba una sonrisa con sus narraciones de quidditch. Y me di cuenta de más cosas; de como la sonrisa era real, y de como se sentía tan bien y tan extraña a la vez. Me di cuenta de que, aunque creía que sí, hace tiempo que no sonreía de verdad. Era una de esas sonrisas que son cálidas, y que no te dan ganas de reír, sino que solo quieres quedarte ahí con los ojos cerrados porque estás tan feliz, pero feliz de verdad, que no quieres que el hechizo se rompa. Me di cuenta de que desde un tiempo a esta parte no leía un libro que me hiciera sentir así, hace tiempo que no esperaba a que toda la casa fuera a dormir para estar a solas con una historia... me di cuenta de que eso era algo que quería seguir sintiendo muchas veces más. Y me di cuenta de que quizás la vida vale la pena vivirla si con eso puedes tener momentos en los que solo estás tú y una luz pequeña y el papel y una sonrisa que no es para nadie más que para ti. Pensé que quería vivir para eso. Hay otras personas que viven para formar una familia, enamorarse. Yo quiero vivir para sonreír sola en mi sillón. Para mirar las nubes desde la ventana de un avión. Para teclear palabras que puedan hacer a otros sonreír de madrugada. Y me di cuenta de que no puedo tener todo eso si no me quedo aquí. 
Y me di cuenta de que tengo que recordar esa sonrisa cuando me pongo así. Cuando estoy tan cansada que ya no le veo el punto a nada. Cuando miro los rieles del tren, o el suelo desde un balcón y sólo pienso en saltar. Y en como sería más fácil si lo hiciera. Cuando sonreí por Lee Jordan a las dos de la mañana me sentí diferente. Saltar ya no me pareció lo más fácil ni lo más apetecible. Y es lindo sentir que tengo algo por lo que quedarme. Algo de verdad. Aunque ese algo sea simplemente una sonrisa solitaria a la luz de la luna en contadas ocasiones. Me di cuenta de que tal vez si quiero luchar por quedarme aquí.
Abbie

5 comentarios:

Oki-chan dijo...

Me parece un muy lindo propósito por el cual vivir. Una sonrisa es tan simple como hermosa...por lo tanto mágica.

Pal dijo...

Oh, my dear. Me alegra tanto que una acción tan pequeña y simple te haya hecho sentir tan bien y te haya regalado tan buenas emociones :)
And of course you can take the book tag, I don't mind. I'd love to see your answers :)

Saludos!

Mar dijo...

Que hermoso Abbie,te remil siento. Es re lindo cuando es de madrugada y estás sonriendo por algo que responde un personaje o cosas así y no querés que se levante nadie,que no haya ruidos,para seguir en la burbuja. Aunque no siempre estemos de ánimo para esto,cuando pasa es re especial(?)
Beso <3

Maii dijo...

Hi.
Esas son razones hermosas, y me alegra muchísimo que te hayas sentido así<3
((divina la imagen y como lo escribiste todo just saying))

Beso :3

Júlia dijo...

Se suele decir que la felicidad está precisamente en esos instantes que ves el mundo a tu alrededor tan harmonizado contigo misma que sencillamente es perfecto. El ambiente cálido y el abrazo de unos amigos de papel puede hacer milagros.

I'm glad you found a reason worth living. I'm sure there are plenty of them hidden all arround, and you know, the best part of living, is discovering them.

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