7 feb. 2012

Martes de relato #12

๑ Todos los martes subiré un relato original.
 En los comentarios, las personas que quieran pueden decir un tema para mi siguiente relato, pueden pedirlo con todos los detalles que quieran, por ejemplo:
 "Abbie, quisiera que hicieras un relato sobre una princesa y su dragon, blah blah"
(Si te da verguenza hacerlo publicamente mandame un mail)
๑ Si más de una persona pidió tema, pondré imediatamente una encuesta y las personas podrán votar por el tema que más les guste (:


Los relatos no habían muerto, andaban de parranda (? ok, no. Hoy he vuelto con un relato. Debo decir que estoy muy falta de inspiración últimamente, estoy más en un periodo de disfrutar las creaciones de otros, me entienden? Este es un relato co-escrito, es decir lo escribimos yo y carola (una amiga), casi mitad y mitad. Igual, la redacción final es mía, así que ella dijo que no había problema con que lo colgara aqui. Ya saben, la historia es de ella, las palabras mías. Bien, espero que les guste. Ah, pero antes, tengo que decirles algo:
Hoy es el segundo día, de la segunda semana, del segundo mes, 
del segundo año, de la segunda década, del segundo milenio!
Bien, ahora el relato (: 

Trauma
Ella estaba ahí con el, no comprendía muy bien porque él se comportaba de esa forma con ella… Pero él trabajaba con niños pequeños y además, tenía un lindo título colgando de su pared, así que procuró no preocuparse y su aprensión dejó paso a la simple incomodidad. Pero no duró mucho, la preocupación siempre vuelve.
  -Esto es un poco extraño ¿no? –se dijo, mientras él…-
-No te pasará nada Cari –se respondió e intentó tranquilizarse-, él es un profesional.
Pero de golpe, todo pareció paralizarse… reinaba una oscuridad absoluta. Cari sentía como todo se alejaba, ahora era simple espectadora de una imagen terrorífica y de un segundo para otro la imagen se partió en dos, como una fotografía desgarrada por manos llenos de rabia y dolor.
   -Cari, Cari… -la chica sintió la voz de su psicólogo, intentando traerla de vuelta-, despierta.
Cari se levantó y miró en rededor. Todo había sido un sueño, eso jamás volvería a pasar. El psicólogo la miraba preocupada.
  -Es todo por hoy –le dijo-, que tengas un buen día.
 -Gra.. Gracias. Adiós.

Su padre –a quién ella quería mucho- la esperaba fuera de la consulta para que volvieran a casa juntos. Su buena relación jamás se había deteriorado, ni siquiera aquella vez…
Cuando Cari y su padre llegaron a casa, encontraron a la madre de Cari preparando la merienda, esperándolos para comer todos juntos. Su hogar parecía un hogar completamente normal, una familia pequeña, solamente una hija, padres increíbles y una muy buena relación entre todos. Pero Cari se excusó diciendo que estaba cansada y tenía mucho por hacer, no se encontraba con animo para hablar con nadie…
Esa noche, como cada noche desde aquel día, volvió a soñar con eso que había pasado. Dos años, seis meses y tres días soñando una tortura, sin descanso ni piedad alguna de su inconsciente.
Todo estaba igual que siempre, Cari estaba acostumbrada, pero de todas formas se asustaba cada vez que volvía a aquel lugar. Era una consulta médica que había visitado más de diez veces en la vida real, y ahí estaba todo tal y como lo recordaba; los mismos cuadros, el mismo ventanal. Aquel maldito ventanal que parecía endemoniadamente pequeño, porque nadie parecía capas de darse cuenta de lo que pasaba tras el vidrio. Y en el ventanal, un hombre de delantal blanco estaba espiándola, igual que cada noche.
  -Mmm, me parece que tu pie no mejora –dijo el hombre luego de que Cari entrara.
  -N…no, ya estoy me…mejor –se apresuró a aclarar.
  -No me parece –el doctor fingió preocupación-, tendré que revisarte. Tranquila, no te dolerá –agregó al ver la cara que ponía Cari.
Cari sabía lo que pasaría a continuación, pero algo cambió, la cara del hombre ya no era la misma, ni el porte, ni siquiera su voz…
  -¡Papá! –exclamó Cari- ¡¿Qué haces aquí?!
  -No soy tu padre –se extrañó el hombre-, soy el doctor Dorsab.

El sueño se interrumpió, Cari se levantó sobre exaltada y sudando frío, el reloj marcaba las 1:30 de la madrugada, y a pesar de la hora Cari no pudo seguir durmiendo, porque cada vez que sus ojos intentaban cerrarse la imagen retorcida de un doctor Dorsab con el rostro de su padre aparecía en su cabeza.
  -Me estoy volviendo un poco loca –dijo a la oscuridad.
Las manecillas del reloj avanzaban lento, muy lento. Y cuando Cari ya comenzaba a desesperarse llegó la hora de levantarse. Mientras se duchaba, llegó a la conclusión de que lo mejor sería contarle el sueño a su madre.
 -Buenos días, mamá –le dijo cuando ya estaba sentada en la mesa del desayuno.
 -Buenos días, cielo.
 .Mamá –le dijo Cari con tono preocupado-, el sueño mamá, lo tuve de nuevo y…
 -Cielo, tranquila –la interrumpió su madre-, todo está bien, solamente tie…
-No mamá –ahora fue Cari quien la interrumpió-, no lo entiendes. Esta vez era distinto. El doctor Dorsab era.. el doctor era.. era papá.
Cari sintió como su voz se quebraba en la última palabra. La madre quedó paralizada, sin saber que decir, y simplemente se fue.

Nadie notó la presencia del padre en la escalera, quién sin perder un segundo corrió escaleras abajo para hablar con su esposa.
 -Escuché todo –le espetó. El rostro crispado por la rabia-, ¿cómo se te ocurre quedarte callada y luego huir?
 -Discúlpame por favor –respondió la mujer, al borde de las lagrimas-, no supe que hacer… ¡me tomo por sorpresa!
 -¡NO! –gritó el padre enfurecido – Las disculpas no son suficientes, tu sabes todo lo que nos costó conseguir lo que conseguimos, ¡no puedes echarlo a perder!
 -Lo siento, lo siento –dijo la madre a la desesperada-, lo siento, iré a hablar con ella.

La mujer buscó a Cari por toda la casa sin éxito. Cari había escuchado toda la conversación y asustada, se había escondido en el closet, a la espera de una oportunidad para escapar sin ser vista. Luego de un par de horas Cari se encontró sola y salió de su casa, caminó sin rumbo fijo intentando conseguir respuesta a sus preguntas…
Caminó y caminó, segundos, minutos y horas se sucedían, podrían haber sido incluso días. Muchos recuerdos, muchas historias. Cari buscaba en cada recoveco de su mente intentando encontrar algo que la ayudar a comprender la conversación de sus padres, pero nada parecía servir. En medio de su confusión Cari cruzó la calle sin mirar, lo ultimo que vio antes de perder el conocimiento fue como un auto rojo se abalanzaba sobre ella, luego un golpe, sombras y luces intercaladas, y de pronto todo se volvió negro.

 -Apresúrate, mujer. Hay que llevar estas cosas a la basura antes de que Cari pueda verlas –Cari reconoció la voz de su padre.
 -No puedo creer que estemos haciendo esto –dijo la voz de la madre con un sollozo.
 -¡Cállate! –le espetó su esposo-, ¿O quieres que me manden de vuelta a ese lugar?
 -Por supuesto que no –la mujer parecía ofendida-, pero como le hagas eso de nuevo… -la mujer desechó el pensamiento-. Bueno, por algo te dejaron salir ¿verdad? Porque ya no estabas mal..
 -¡Cállate mujer! Y ayúdame.


Cari no entendía que era lo que estaba pasando, cuando había pasado, y aún menos por que se veía a ella misma tendida inconsciente en el césped mientras sus padres sacaban sábanas y delantales para deshacerse de ellos.
Antes de que pudiera comenzar a comprender, la mente de Cari volvió al hospital escuchó gritos y llantos, pero al no entender, su mente volvió a llevársela.
Estaba otra vez en su casa, pero esta vez dentro. Era el mismo día pero más temprano y parecía desierto.
  -Deben de haber salido –se dijo.
 En ese instante la puerta principal se abrió y su padre, su madre, y una versión más joven de ella misma entraban a su casa. Todos tenían una sonrisa de infinita felicidad: el padre acababa de ser liberado del hospital psiquiátrico.
  -¡Papi! ¡Te extrañamos muchísimo! –le dijo la pequeña Cari arrojándose a sus brazos.
  -Lo se, cielo –le respondió el hombre con afecto-, nunca me volveré a ir, lo juro.
  -Gracias, papi.
Todo se veía bien. Cari siguió mirando su recuerdo hasta que cayó la noche.
  -Papi, léeme un cuento –rogó la pequeña.
  -Si hija –respondió el hombre con fingida desenvoltura-,  por qué no.
  -No hagan nada malo –advirtió la madre con voz cantarina y ojos preocupados.
En la habitación todo parecía completamente normal, un padre y su hija compartiendo una historia. Pero…
  -Parece que tienes el pie roto, Cari –dijo el padre.
  -No, papi –se extraño la pequeña-, no me duele…
  -Mmm, tendré que revisarte. No te preocupes, no te dolerá.
El padre se puso de pie para cerrar la puerta.
  -¡Cari! ¡Cari! ¿Me oyes? –gritó una voz lejana-, Soy el doctor Drimi.
Cari tardó un poco en reaccionar, no entendía nada de lo que estaba pasando, pero estaba viva de nuevo.
 -¡Traigan oxigeno! –gritó el doctor.

Ya en la habitación, con el nivel de oxigeno restaurado Cari comenzó a entender que era lo que ocurría, lo recordó todo, absolutamente todo. Y por fin comprendió la verdad.
Hace muchos años su padre había hecho cosas malas a ella. No eran heridas físicas lo que importaba, si no que su corazón fue tan dañado por su padre que este fue internado. Luego de algunos años lo dejaron libre, los doctores aseguraban que jamás volvería a dañar a un niño. Su padre no era doctor, no trabajaba con niños. Pero tenía un poder increíble para hacer que estos olvidaran que el les había hecho daño. Obligaba a los niños a echar la culpa a un mayor, a un vecino… A pesar de ser un hombre de extraños gustos y orientaciones, en su vida sólo atacó a tres niños, incluyendo su hija.
La primera vez que atacó a su hija, ella aún era muy pequeña, el hombre fue descubierto y gracias a eso encerrado. Luego de la rehabilitación todo pareció ir bien, la casa estaba tranquila y la familia feliz, pero no tardó mucho en atacar otra vez. Por suerte la madre se dio cuenta… o por desgracia. La madre sabía que debía denunciarlo, pero sin él ahí ella se sentía como nada, y el aprovechó esto y su profunda depresión para manipularla, y de paso, manipular a una niña inocente. Su don para manipular era asombroso. Nadie sabe cómo consiguió que su hija pensara que todas esas cosas malas eran culpa de un doctor. Consiguió que la pequeña le contara a un psicólogo historias que el y su esposa habían creado. O mejor dicho, una historia que la “misma Cari” creó, sin ayuda de nadie.
Cari no quizo aceptar la realidad, se escudó en el “que dirán”, tuvo miedo a la soledad, al rechazo, al abandono y sólo vio como salida la mentira. No sabría decirte que es de Cari hoy, sólo sé que ella misma se engañó, cayó en el engaño y jamás lo detuvo, siguió y siguió, aunque no la juzgo, por que a decir verdad, estaba frente a un experto manipulador.
Creció, huyó de su familia y de sus amigos el mismo día que le dieron de alta en el hospital, pero su corazón nunca se verá libre del dolor, el desagrado, la manipulación, y la mentira. Y lo peor, nunca podrá olvidar como ayudó a cubrir su propia tortura. El miedo la consumió y ella sólo actuó para protegerse…

¿Y? ¿Les ha gustado? La verdad me divertí escribiéndolo (: Así que muéranse si no les gusta xd Ok, no. Acepto criticas constructivas (:
Besooos
Abbie

19 comentarios:

AtomicKitten dijo...

Oh. Dios. Santo.
¡Oh por Dios!
Te juro que hasta el final no entendí nada de nada xD
Me gustó mucho, en serio :)

Lukazzz.... dijo...

"Mueranse si no les gusta" jajajajajaja! :O
Bueno, una vez me dijeron que todo buen relato mantiene sus secretos y suspensos hasta el final, y tenía razón. Me intrigó hasta lo ultmo. Ademas, me dejó una gran incognita: ¿Que joraca tenia el padre de Cari para poder manipular asi a la gente? No se... No creo que sea un tipo normal (y con normal no me refiero a que este loco/no loco). Saludos.
P.D: ¿Que paso con mis Canis Lupus Sapiens? xD

Aelin Taur dijo...

uff!!es una historia muy dura,
está muy bien escrita!!
saludos!

Abbie dijo...

Attomic: Jajaja que bueno que te gustó :D

Lucas: Nah, nada especial, es solo que los violadores tienes especial capacidad de manipulacion xd No habíamos quedado en que tus Canis eran para Tom?

Abbie dijo...

Aelin: Si es algo dura, pero gracias :D

Lucas Fulgi dijo...

Me gustó mucho la primer parte, desde el comienzo hasta "y por fin comprendió la verdad", por la incertidumbre que genera, y los cambios entre sueño y realidad, los cambios bruscos de ambiente y demás.

El final está muy bien pensado, está buena la explicación que crearon para lo que sucedía. Me choca un poco que sea en tercera persona el final. Lo deja separado del resto del relato. Claro que esto puede ser un efecto buscado, pero si no lo hiciste estaría bueno (como juego-ejercicio es muy útil) que pruebes un final relatado por Cari (o, manteniendo la separación, relatado por un personaje como el psicólogo, o que sea un informe médico).

De todas formas, asi como está me gustó... es solo algo que se me ocurre y que me animé a compartir gracias a tu "acepto criticas constructivas" (y a pesar de tu "muéranse" del que no me hago cargo porque disfruté del relato).

Que bueno eso del segundo día de la segunda semana etcétera. Ya lo compartí por ahí.

Saludos

pdt: te dejo un tema para un próximo relato (sentite libre de no usarlo si no te funciona): una nena va todos los días a leer a una biblioteca donde los libros están en blanco. Puede ser que se vayan llenando de a poco, o que solo ella pueda leerlos, o lo que se te ocurra.

Abrazo

Lucas Fulgi dijo...

otra pdt: me gusta el nuevo header. :)

Ana Arcia dijo...

Dioses. Esto. Es. Cruel.

*speachless*

Me gusta la idea de Lucas. ¿Yo te he propuesto alguna trama? é__é No recuerdo.

Besicos.

Pd: A ver si te envío una trama.

Abbie dijo...

Lucas: Woow, es una de las primeras criticas constructivas que no me deja gusto amargo :3 La verdad, no me di cuenta del cambio del final, supongo que me distraje! Pero tu idea es muy buena, ya está en mi libreta (: Gracias por el tema, está genial :3 Ojalá no quede arruinado :/ Ah y gracias por lo del header xd

Ana: Wow, no crei que causaría tal efecto xd A mi tambien me gusta la idea de Lucas, voy a usarla el proximo martes :D Y no, no me has propuesto ninguna, a ver si te animas D:

AtomicKitten dijo...

Yo sí propuse, te insté a escribir sobre vampiros, lo hiciste y me sentí importante xD

Lukazzz.... dijo...

¿Los violadores son tan manipuladores como los golpeadores? No sabia. Que alguien me explique porque esas mujeres, a pesar de sufrir tanto maltrato fisico/psicologico, defienden a sus maridos :/
Tom esta virtualmente muerto, junto con los canis, asi que...
No te voy a acusar de plagio, seria un plagio consentido porque yo te di la idea xD
Saludos.

AtomicKitten dijo...

Lucas, ese es el punto: manipulación. En realidad es bastante sencillo, hay minas débiles, que se dejan basurear y pasar por encima. Tan simple como eso.

Abbie dijo...

Attomic: Recuerdo lo de los vampiros, no habría que hablar de eso 77 xd

Lucas: No, Tom no está muerto y me rehuso a pensar asi. 77

Lukazzz.... dijo...

Hola, Kitten. Fue una pregunta al "aire" digamos, porque lo que me gustaria saber de esas personas es...
que pasa por sus mentes y por sus emociones cuando deciden defender a aquel que la ha maltratado tanto tiempo. En resumen "escrudiñar dentro de su persona", pero esa clase de respuesta solo me la podria dar un psicologo, supongo, por eso digo que fue casi al "aire" (a menos que haya un psicolog entre los lectores de Abbie). Igual, gracias por responder. Un saludo :)

Ok, Abbie, no está del todo muerto. Solo unos dias más y regresará del Hades de los blogs (?). Saludos.

Abbie dijo...

Lucas: Esta bien 77 solo unos dias!

AtomicKitten dijo...

Lo sabía. Había sido una decisión estúpida, pero te advertí que estabas perdiendo el dominio ¬¬

P.D.: La cosa es que no deciden, en eso consiste la manipulación.

Abbie dijo...

lalalalaa (8)

AtomicKitten dijo...

Jajajajajajaja perdon,lo hice de nuevo xD

Abbie dijo...

Jajjaajajajajja lo sé xd

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