21 dic. 2011

Martes de relato #7

Todos los martes subiré un relato original.
En los comentarios, las personas que quieran pueden decir un tema para mi siguiente relato, pueden pedirlo con todos los detalles que quieran, por ejemplo:
 "Abbie, quisiera que hicieras un relato sobre una princesa y su dragon, blah blah"
(Si te da verguenza hacerlo publicamente mandame un mail)
Si más de una persona pidió tema, pondré imediatamente una encuesta y las personas podrán votar por el tema que más les guste (:



Se que es miercoles... pero ya me disculpé y no pienso poner "Miercoles de relato" o algo asi xd Asi que queda en ustedes imaginarse que es martes ;) Ya dije en la entrada anterior que tengo mi ultimo micro-desafio para este fin de semana de navidad... para que estén atentos. En fin, el relato de hoy es claramente navideño y lo inventó Artie hace como dos semanas así que no me acuerdo de mucho, pero si de lo necesario para crear algo... si lo encuentran muy extraño es culpa de ella. Bueno espero que disfruten con mi relato navideño y espero que ya estén impregnados del espiritu de esta fecha, adoro la navidad (L) Vamos a lo nuestro:

    Tinut
Frankie esperaba impaciente a que la gran pantalla de su habitacion terminara de encenderse, había quedado con Roy a las tres, y ya eran pasadas las tres y media... Por fin.
-Buenas noches, Frankie -una voz burlesca salío de la television.
-Hola Roy -respondió el aludido, acomodandose en su sillon. -lamento la hora, mamá quería que la ayudara con ese éstupido árbol.
Roy frunció el seño.
-Es cierto, había olvidado que en tu casa todavía hacen todo a la antigua, debe ser una lata.
-Y lo es. La verdad es que no entiendo por que hay que poner un pino de plástico en medio de la casa. Cuando es más fácil que nos entreguen los regalos y ya, como hacen ustedes. Además ya nadie hace esas tonterías, ya ha pasado casi un siglo desde que es sabido y asumido que Santa Claus no existe... nosé por que mi mamá se empeña en seguir con eso.
-Anda tu a saber... -le dijo Roy-, oye ¿puedes venir aquí? Me han regalado el nuevo PlayStation 23, ya sabes ese en el que juegas dentro del olograma.
A Frankie casi se le cayó la mandibula.
-¿¡Es enserio!? Pero... aún falta  para navidad, ¿de dónde la has sacado?
-Convencí a mis padres de que me lo entregaran antes, en mi casa ni  siquiera importa la fecha. Como sea, apresurate. -la cara de Roy desapareció de la pantalla.
Frankie fue a avisar que salía y entró en el tubetransporter900.
-Hasta nuestro teletransportador es antiguo -se lamentó. En menos de un minuto apareció en la sala de Roy.
-¿FRANKIE, ERES TU? -gritó Roy desde su habitación-, APRESURATE.
Frankie corrió hacia la voz y al llegar al umbral de la puerta se quedo pasmado. La habitación de Roy ya no parecía más una habitación, en lugar de la cama, cómoda y ropero, había cavernas, armas y robots. No pudo contener la sonrisa.
-Esto es genial.
-¿A qué si? -dijo Roy a modo de saludo-, toma una bazooka, los eliminaremos a todos.

Mientras Frankie y Roy acababan con los robots asesinos, cinco pequeños duendes conversaban afligidos en el ya olvidado Polo Norte.
-Otra navidad que se nos va -se quejó Fintus.
-Fue hace ya mucho tiempo cuando ayudabamos a Santa con los regalos -le siguió Malley
Orman y Hunter se limitaron a mirarse. Tinut se puso de pie.
-Ya no lo soporto... Hace años que no le vemos un pelo a Santa, esta tan deprimido que no sale ni a saludar; Trueno, Relampago, Bromista, Cupido, Cometa, Alegre, Bailarín, Saltador están fuera de forma y la nariz de Rudolph ya nisiquiera parece roja... Tenemos que hacer algo.
Hubo un murmullo de asentimiento general.
-¿Pero que podemos hacer? Sólo somos duendes, ni siquiera Santa ha podido arreglarlo -dijo Malley, el pésimista del grupo.
-Con ese pensamiento, nada -le dijo Tinut-. Dejenme pensar.
Unos metros más allá una horrible maquina dió alarma, un estresante chillido compañado por epilepticas luces rojas.
-Parece que otro niño abrió su regalo antes de tiempo -comentó Fintus.
-Es la quinta vez hoy -Orman siempre metía el dedo en la llaga.
Como nadie se movia, Hunter se puso de pie y caminó hacia la maquina.
-Supongo que nadie quiere ver quién fue.
-¿Y para qué? Ya no me interesa...-contestó Hunter amargamente.
De repente, la mirada de Tinut se iluminó.
-Yo quiero ver -todos lo miraron extrañados, pero nadie dijo nada.
El duende se acercó a la maquina y se puso el visor; dos chicos jugaban a matar robots en una PlayStation 23. Tinut se apartó molesto.
-Es una de esas cosas olograficas ¿verdad? -le preguntó Fintus -, son muy populares este año.
-Así es -respondió Tinut, sus ojos brillaban maliciosamente-, pero le sacaremos provecho.
Los cinco duendes se reunieron en un circulo y Tinut comenzó a explicarles su "malvado" plan para devolverle su antigua gloria a la navidad.

-¡Toma eso Roy! -gritó Frankie, disparandole a su amigo.
-¡Jamás me atraparás! -dijo Roy mientras rodaba por el suelo.
-Estoy algo cansado... llevamos horas jugando -bostezó Frankie
-Tal vez deberíamos descansar, pero quedemonos aquí ¿vale?
-Vale -coincidió Frankie, y ambos chicos se sentaron en el "frio suelo de piedra" mirando como los robots se disparaban mutuamente.
Algo pareció fallar, los robots comenzaron a perseguir a los chicos sin razón aparente y se vieron obligados a saltar por un pozo...
-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!-era el unico sonido que Roy oía. Era Frankie, mientras que el ni siquiera se sentia capaz de gritar.
Antes de lo que pensaron ambos cayeron a un blando y frio suelo.
-¿Nieve? -se extrañó Roy, mientras tomaba un poco con sus manos.
-Pues eso parece, ¿en que nivel estamos? ¿Es acaso un bonus?
-Yo que sé, no lo ponian en el folleto -contestó el chico-, pero supongo que si.
Frankie aguzó la vista, mirara donde mirara solo había nieve. No, no en todas partes. Unos varios metros más allá Frankie vió un grupo de cinco pequeños hombres.
-¿Quienes son esos? -preguntó, mientras le indicaba a Roy dónde mirar.
-No lo sé... parecen... parecen duendes -se extrañó.
-¿Duendes? Eso está muy pasado de moda, como el árbol de mamá.
Ambos rieron, aunque no sabían de que. Los duendes acercandose los ponian nerviosos.
-Acabemos con ellos -dijo Roy. Y los amigos activaron sus bazookas.
-¡AAALTOOOO! -gritó uno de los pequeños hombrecillos, con una voz increiblemente profunda. Frankie y Roy se quedaron inmediatamente quietos.
-Esto no es un juego -dijo el duende-, soy Tinut, la mano derecha de Santa Claus y he venido a traerles un mensaje de navidad muy importante.
Roy se relajó.
-¿Navidad, eh? -se burló-, por favor... así que eres la mano derecha de Santa... y quienes son estos -dijo indicando a los demas duendes- ¿los renos? Todo el mundo siempre supo que no existían, y hace más de un siglo que nadie intenta si quiera mencionarlos. La unica duda que tengo -agregó, dirijiendose a Frankie-, es por qué alguien pondría  algo tan soso en un videojuego.
Frankie no alcanzó a responder, por que Hunter se le adelantó.
-¿Soso? ¿A quién llamas soso, zopenco? -Roy iba a responderle pero Tinut lo apartó.
-Mira niño, la navidad es muy importante -volvió a intentar el duende-, es union, amor y alegria para toda la familia. Son regalos simples hechos con cariño, es la fecha donde todos nos queremos y demostramos a nuestros amigos cuanto nos importan. La fecha donde las personas están mas unidas y perdonan más facilmente las faltas de los demás... es una fecha increiblemente necesaria y necesitamos recuperar el espiritu.
Como Roy y Frankie seguían mirandolo con incredulidad, Tinut se dispuso a hacer magia.
Entre los cinco duendes hicieron aparecer enormes árboles, luces, regalos voladores, galletas y bastones. En un santiamén todo el llano de nieve edstaba increiblemente decorado.
Los ojos de Frankie brillaban de asombro, hasta que Roy dijo:
-Que ridiculo, vamos Frankie, este juego está defectuoso.
Tomó los controles y apagó el olograma. De nuevo estaban en su habitación.
-Que asco de juego -se quejó- le diré a papá que quiero uno nuevo.
Frankie estuvo de acuerdo.
-Tal vez deberiamos ir a caminar -sugirió.
Aunque no estaban acostumbrados a hacerlo Roy pensó que podía ser una buena idea. Pero esa sensacion sólo duró unos minutos. La cuidad era un caos. Todos se gritaban, la gente se golpeaba en cada esquina, madres e hijos no se hablaban; cada uno enchufado a su propio aparato. Las parejas no se hablaban, había odio en los ojos de todo el mundo. Arriba dos autos chocaron y nadie se dió siquiera la vuelta para mirar.
-¿Esto siempre ha sido así? -preguntó Roy.
-Claro. -le contestó su amigo-, sabes tal vez los duendes tenían razón.
-No hablarás enserio ¿verdad Frankie? Eran unos simples ologramas defectuosos.
Los chicos siguieron caminando en silencio, sin rumbo fijo. Mientras más avanzaban peor se ponian las cosas, si antes las personas se comportaban de manera fria, ahora el salvajismo y la indiferencia eran completamente las dueñas de la calle. Los chicos se toparon con más de un cadaver colgando por el cuello. La gente parecía caminar como muerta... más adelante las personas estaban tan estresadas que golpeaban cosas sin razón aparente.
Una vieja despeinada se acercó a los chicos, sin decir nada golpeó a Frankie en la nariz y lo derribó al suelo.
-Hay que salir de aquí -dijo Roy mientras levantaba a su amigo.
Los chicos se metierón por un callejón pero salieron prácticamente corriendo cuando 3 tipos intentaron tirarse sobre ellos.
-¿Que está pasando? -se preguntó Frankie.
Roy miró a su alrededor y de repente se quedó helado.
-Oye Frank, mira a las vitrinas.
Al principió no enetndió que era lo que estaba mal. Pero al fijarse de nuevo...
-No hay regalos -dijo- ni promociones de navidad, ni nada.
 Su voz sonaba tan incredula como lo estaba su cara. Detuvo a una señora que paseaba por ahí.
-Disculpe -preguntó-, ¿Por qué no hay ningún regalo?
La señora lo miró con extrañeza.
-¿Regalos? ¿Por qué habria regalos?
-Por navidad... ya sabe estamos a 23, mañana es navidad y aquí debería estar lleno de ventas navideñas de última hora. -había empezado a desesperarse.
-Estamos a 30 de diciembre, niñito tonto -se apartó- ¿Navidad? Jamás había escuchado eso, no sé de que me hablas.
Antes de que Roy pudiera impedirlo, Frankie había preguntado a unas 30 personas más la fecha y si conocian la navidad. Todos habían respondido lo mismo que la señora.
-Han sido los duendes Roy. Han eliminado la navidad.
Roy no dijo nada pero estaba de acuerdo con su amigo.

-Frankie, Frank -dijo Roy- Frankie despierta.
Frankie abrió apenas los cansados ojos. Miró en rededor y de repente recordó algo.
-Roy, los duendes, la navidad... ¡todo a desaparecido! -Frankie había empezado a hiperventilar.
-Calma, calma -le dijo Roy-, sólo fue un sueño.
-No -le dijo con decision, los ojos fijos en la ventana- Mira ahí.
Roy miró. Tinut, Hunter, Fintus, Malley y Orman los saludaban desde el afelizar. Tinus entró.
-Lamento haberlos hecho pasar el mal rato... -dijo, no parecía sentirlo- Espero que hagan lo correcto.

Desde aquel día Roy y Frankie celebran la navidad como se debe. Hicieron todo lo posible para que todo el mundo recuperara el espiritu, no querían que la humanidad terminara como ellos la habían visto... sin ni un poco de tolerancia, compañerismo y amor; eran cosas que ya estaban perdiendo y que solo la  Navidad podía salvar.
Muchos no les hicieron caso al principio. Primero solo la familia, luego algunos amigos.... Después de muchisimos años la navidad volvía a tener su antiguo esplendor, no importaba que tan avanzado estuviera el mundo en otras cosas... La navidad seguia igual de anticuada, seguia dando amor. Y todo porque un día dos amigos llamados Roy y Frankie decidieron hacerle frente a todos y salvaron aquellos que creían importante. Los nueve renos y Santa volvieron a lo suyo, y los 5 duendes fueron recompenzados como nigun otro duende lo había sido. Era tanto el amor a los duendes y a los chicos que ahora habían tanto adornos navideños de Santa como de ellos, todos los niños del mundo recitaban sus nombres tal y como antes se recitaban los nombres de los renos.
No dejen jemás de creer en la navidad, no importa que ahora esté dañada, si miran bien siempre pueden encontrar el verdadero espiritu, siempre pueden ser como Roy y Frankie.
Feliz navidad a todos.

Fin

Espero que les haya gustado.
Estén atentos al micro desafio.
Besooos

6 comentarios:

Reader dijo...

"Me han regalado el nuevo PlayStation 23" jajajaja. Me quede unos segundos pensando: "¿habra querido escribir playstation 2 o 3 y sin querer escribio las dos cosas?" y despues de seguir leyendo me di cuenta que era un relato muy futurista xD. Buen relato ;) Me gusto el mensaje final que dejaste a tus lectores. Saludos.

Abbie dijo...

Graciaaas (:

AtomicKitten dijo...

Casi lloro!! Te prohíbo terminantemente que me hagas volver a casi-llorar otra vez!!
Es precioso, Abb.
Yo también amo la navidad :D e hace taaaannn feliz...! :D

Abbie dijo...

Lo siento :/ te juro por mi vida que no era mi intencion!

AtomicKitten dijo...

Te creo xD besitos, hermosa ;) comenté más arriba, por cierto xD

Magana3245 dijo...

Me encantaaaa. Es precioso y muy significativo (creo que se escribe asi)

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