22 nov. 2011

Martes de relato #3

Todos los martes subiré un relato original.
En los comentarios, las personas que quieran pueden decir un tema para mi siguiente relato, pueden pedirlo con todos los detalles que quieran, por ejemplo:
 "Abbie, quisiera que hicieras un relato sobre una princesa y su dragon, blah blah"
(Si te da verguenza hacerlo publicamente mandame un mail)
Si más de una persona pidió tema, pondré imediatamente una encuesta y las personas podrán votar por el tema que más les guste (:


Y bien, aqui vengo con la 3era entrega de mis Martes de relato, el tema ganador para esta semana es AMISTAD propuesto por Magana del blog Ire y Mari (: La verdad es que no se de que va a tratar el relato hoy, he estado pensandolo mucho estos dias y aun no tengo una idea muy clara, solo tengo los personajes en mi cabeza y saben algo? Encontré la imagen perfecta para acompañar el relato, aunque aun no se muy bien que vaya a pasar, asi que, aqui vamos ;)
Los dejo con:

Es la hora, amiga.

aly estaba encerrada en su cuarto escondida bajo la cama, otra vez lloraba. A sus 5 años Caly era una niña que ya había sufrido más que la mayoría de los adultos en este planeta. Sus padres habían sido asesinados frente a sus ojos tan solo 6 meses atrás, y ella fue raptada por los mismos asesinos. A pesar de ser muy pequeña Caly actuaba con mucha madurez y tranquilidad, y aceptaba su sufrimiento sabiendo que no había nadie en el mundo que estuviera buscándola. Tania y Pete, sus captores, los asesinos de sus padres, golpeaban con fuerza desmedida la puerta amenazando con sacarla de sus goznes, y gritaban y chillaban para que Caly les abriera. Aunque sabía que debía hacerlo, no se sentía capaz de mover si quiera un dedo, no era su cuerpo adolorido lo que se lo impedía -hace tiempo ya que su cuerpo estaba acostumbrado a ser golpeado- si no que era la pena lo que le pesaba como plomo en el corazón y no le permitía moverse.
-¡Abre la puerta, maldita condenada! -chilló Tania.
En ese momento la puerta cayó. Tania y Pete la encontraron de inmediato.
-¿QUIEN TE CREES QUE ERES, MOCOSA DESVERGONZADA? -le espetó Tania. Peta la tomó del brazo, su mujer era muy propensa a caer en un profundo estado de histeria, con un gesto le indicó que el seguiría hablando.
-Esta es nuestra casa y eso incluye esta habitación. Si hemos dejado que la uses es por que somos extremadamente bondadosos con tigo -le dijo fingiendo tranquilidad.
-Ustedes asesinaron a mis padres -se atrevió a decir Caly. Ya no tenía nada que perder.
-Nosotros somos tus padres.
-¡JAMÁS! -Caly comprendió enseguida que había ido demasiado lejos e intento escabullirse por la puerta, pero las afiladas uñas de Tania la agarraron del cabello y la levantaron algunos centímetros del suelo.
-No vuelvas a faltarnos el respeto de ese modo -le advirtió, levantandola aun más del suelo-, ahora como una buena hija nos vas a pedir disculpas ¿de acuerdo?
Caly se rehusó, se rehusó hasta que Tania y Pete perdieron la paciencia y la amenazaron. Aunque tenía miedo Caly no iba a insultar la memoria de sus padres disculpandose con ellos.
Al final Pete terminó atándola al respaldo de la cama, mientras en un acto de verdadera locura Tania llenaba la habitación de gasolina. Caly sabía que quemaban a las personas de ese modo, pero Tania y Pete no podían estar tan locos. Luego recordó que habían matado a sus padres.
- Adiós -dijo Tania mientras encendía la cerilla, y mientras salía de la habitación junto con Pete, le sonrió.
Eso era todo, después de tanto soñar con liberarse. Caly no podía más que observar como las llamas lo iban consumiendo todo, desde los muebles hasta sus esperanzas. Sin saber qué hacer, se hizo un ovillo y comenzó a llorar.
El calor de las llamas la ahogaba, cuando pensó que ya no podía más, una chica apareció frente a ella. Estaba parada entre las llamas que no parecían afectarle, era un poco más alta que ella y su cabello era más lindo que el oro, iba vestida de blanco.
-Hay que sacarte de aquí -le dijo, su voz era dulce.
-¿Quien eres? -le preguntó Caly, pero no alcanzó a oír la respuesta. Se había desmayado por el humo.

Desde ese día, Caly y la chica misteriosa habían sido amigas, su lazo se había estrechado sumamente rápido. Caly nunca había sido más feliz, ahora soportaba los golpes, los gritos y las amenazas. Ya nada le importaba, por que por fin tenia de nuevo a alguien que la quería.
Sin embargo había algo que a Caly le extrañaba mucho sobre su amiga, de haber sido más grande lo habría comprendido el mismo día que la salvó del fuego, pero su mente infantil de demoró un poco más en hacer encajar todas las pistas.
-Ary, hay algo que quiero preguntarte -le dijo.
-¿Dime? -Ary la miraba otra vez con una sonrisa.
-¿Tú eres un ángel, verdad?
Ary se la quedó mirando. Por fin lo había notado.
-Así es.
La conversación quedó ahí. Ninguna de las dos supo que más decir, tampoco hubo necesidad de decirle a Caly que era un secreto, se sentía como un secreto y eso le bastaba.
No tocaron el tema de nuevo tampoco. Los meses pasaron y se convirtieron en años, Caly ya tenía 10 y Tania y Pete creían que era edad suficiente para hacerse cargo de la casa, decepcionados por no haberla matado aquella vez. el rencor aún lo sentían igual de fuerte que hace dos años. Caly debía lavar, planchar, cocinar, hacer las compras, limpiar, lavar y recibir a los invitados, además los golpes y los malos tratos eran aún cosas de todos los días.
Pete bebía todo el día, pero el último tiempo había estado bebiendo muchisimo más de lo que era habitual para el y el presupuesto de la casa estaba peligrando. Obviamente la primera perjudicada fue Caly, si antes apenas le daban de comer, ahora pasaban días completos sin que tragara si quiera un misero pedazo de pan, Ary no podía ayudarla pues ella no comía y no tenía de dónde conseguirle nada. A pesar de que su mejor amiga le daba todo el apoyo que podía un día Caly no aguantó más el hambre, pensó en pedir comida pero recordó lo que le había pasado a Oliver Twist por pedir comida, a pesar de que no podía odiar a nadie más en el mundo como odiaba a Tania y a Pete su madre no hubiera querido que ella viviera en la calle, por lo que no podía arriesgarse a que la echaran.
Decidió que simplemente la tomaría, si lo pensaba bien, aquello no era robar ella vivía en esa casa, por lo que tenía igual derecho a comer... Ya entrada la noche, Caly se arrastró hasta la cocina, una manzana era todo lo que pudo encontrar, lo demás estaba simplemente podrido. Después de devorarla se notó que seguía igual de hambrienta, la dolía todo el cuerpo. La ultima vez que la habían golpeado le habían abierto varias heridas en la espalda. A veces se preguntaba si no habría sido mejor que también la mataran a ella, de todas formas ni siquiera entendía para que se la habían llevado, ella no tenía absolutamente nada que ofrecer y obviamente nadie iba a pagar un rescate. Algo sonó afuera en la ventana, Caly miró la hora en el reloj de la cocina, eran las 12:00 y Ary llegaba puntual como siempre. Caly no la saludó con la alegría de costumbre, estaba demasiado cansada.
-¿Estas bien, Caly? -le preguntó.
-Estoy muerta de hambre, y no hay nada para comer -respondió esta.
-Tal vez haya algo en las gavetas de arriba, ¿quieres que mire? -se ofreció Ary.
-Claro -a Caly le volvió la sonrisa, aunque sus problemas fueran enormes parecían esfumarse cuando Ary llegaba.
Arriba Ary encontró una lata de duraznos y se la lanzó a Caly, pero como todo estaba saliendo demasiado bien, Caly no logró alcanzarla y la lata golpeó el piso con un sonoro ruido metálico. Las amigas ni siquiera habían podido mirarse cuando Tania apareció en la cocina. Ary escondió de inmediato sus alas.
-¿QUE ESTÁS HACIENDO? -Tania le gritó con violencia, estaba muy drogada-. ¿CREES QUE PUEDES ROBAR NUESTRA COMIDA? ¿CREES QUE TIENES DERECHO A ROBAR LO QUE ES NUESTRO?
Pete llegó un momento después de ella, y si Tania estaba muy drogada el estaba igualmente borracho. Miró a Caly y después a Ary, su mirada se detuvo en ella.
-¿Quién es esta? -Pete nunca cambiaba el tono de voz.
Tania se volvió, no había advertido la presencia de la otra chica.
-¿Estabas robando comida para esta vagabunda, verdad?
-Yo... -Caly no pudo contestar, el golpe de Tania la había dejado en el suelo.
Ary no pudo soportar verlo.
-¡DEJELA! -gritó, y sin hacer caso a la mirada de advertencia de Caly, agregó- ¡Usted no tiene ningún derecho a golpearla, maldita asesina!
Otro cachetazo dejó a Ary en el suelo.
Al parecer Pete estaba aburrido, por que comenzó a patear a las chicas en la cabeza. Caly lloraba de dolor mientras Ary intentaba protegerla, Tania decidió que no era suficiente daño y, animada por los efectos de la cocaína buscó un cuchillo, se paró frente a las chicas y le ordenó a Pete que se parara sobre sus tobillos. Sin ninguna piedad, Tania le clavó el cuchillo una vez a cada una en el pecho. Luego se las quedó mirando.
-Se estan desangrando, Cielo -le dijo a Pete-, van a ensuciarme toda la cocina, llevalas a la habitacion de Caly, ¿quieres?
Pete, obediente como siempre, tomó a las chicas por los pies y las encerró en el cuarto con llave.
Las chicas no se miraban, pero tenían las manos tomadas. Caly estaba perdiendo mucha sangre.
-Asi aprenderás a no robarnos, pequeña ramera -se escuchó la voz de Tania afuera.
Ary se levantó... a ella el cuchillo no le había hecho ningún daño, pero Caly se veía cada vez mas adolorida. Ary decidió revisar la herida.
-Buenas noticias, Caly -le dijo-, si logramos detener la hemorragia, no vas a morir.
Caly le sonrió y murmuró algo parecido a un "Gracias". Pasaron varias horas, la hemorragia de Caly ya había parado, pero niguna de las dos pronunciaba palabra.
-Ary, ya no quiero estar aquí.
-¿De qué hablas? No tienes otro lugar a dónde ir.
-Quiero irme con tigo, tu vives dónde estan mis padres ¿verdad?
-No estarás pensando en... ya sabes, ¿matarte? ¡Eres sólo una niña!
-Pues tu también -le respondió.
-Si pero a mi no me mató nadie -se rió Ary.
Siguieron conversando, Caly estaba aliviada de que el silencio tenso hubiera desaparecido. Hablaron del mar, de los pajaros, de las flores, de los sueños de Caly, de la muerte de Ary...
-Oye Caly, hay algo que quiero contarte -le dijo Ary, repentinamente seria.
-¿Que es?
-Es sobre tu madre, y sobre la mía.}
-¿Que ocurre con ellas? -sin saber por qué, Caly había comenzado a asustarse.
-Eran mejores amigas, como nosotras -Ary esperó la reacción de su amiga, pero al no recibir nada decidió continuar-. Mi madre siempre me hablaba de la tuya, probablemente a ti también pero no te acuerdas. Ambas se conocieron muy pequeñas, eran vecinas. Toda su vida la vivieron juntas, mi madre quería a la tuya más que a nadie en el mundo... cuando supo que había muerto no volvió a ser la misma. Intentaba estar alegre pero, no le resultaba muy bien. Siempre la encontraba mirando al vacío, a veces se reía o lloraba sola, supongo que la recordaba todo el tiempo. Cuando supo que habías quedado huerfana, hiso todo lo que pudo por encontrarte. Viajamos por muchos lugares diferentes. Mi mamá decía que lo menos que podía hacer en el nombre se su amistad era contrarte y cuidarte.
Caly no sabía que pensar, mucho menos que decir. Para ella en el mundo sólo estaban sus padres y ella, y de repente sabía que una mujer había estado buscandote por muchos años. Al ver que Caly seguía sin pronunciar palabra Ary siguió con su historia.
-Luego no pudimos continuar más. Lo que pasó es que me enfermé muy gravemente, ningún doctor sabia lo que me pasaba. Después de un tiempo mi madre y yo sabíamos que me iba a morir. Nos prometimos aprovechar todo el tiempo que nos quedara juntas -se le llenaron los ojos de lágrimas-. El día que la dejé, mi madre me dijo que si te encontraba en el cielo me hiciera amiga tuya, sabía lo importante que era para ella el que yo te encontrará, asi que, al no verte en el cielo, decidí renunciar a el hasta encontrarte y volví aqui. Luego te encontré y tu ya sabes el resto de la historia.
Caly por fin pudo hablar.
-¿Pero... pero... si sólo tenias que encontrarme, por qué aún no has regresado? -no supo que otra cosa preguntar.
-Eso es muy sencillo, me he encariñado con tigo y ahora somos mejores amigas, ¿cómo podría irme? Mi madre me dijo que la amistad que ella tenía con tu madre era tan grande que aún debía quedar ese sentimiento en nosotras dos, y la verdad es que no se equivocó.
Caly rompió en llanto, Ary la imitó. Se abrazarón, se abrazaron muy muy fuerte, pero en ese abrazo no solo estaban Caly y Ary, si no tambien Camille y Melissa, sus madres. Era un abrazo que unía cuatro almas en amistad y amor. Cuando abrió los ojos, Caly ya no sentía dolor, no sentía frío, ni hambre, no sentía absolutamente nada. Había abandonado su cuerpo, otros habrian dicho que se había rendido ante el dolor de su herida, o que no había resistido el hambre, pero Caly sabía lo que realmente había pasado. Había dejado su cuerpo y con el su vida tan injusta, y había decidido irse volando en compañia de su mejor amiga, a reunirse con sus padres.
Mientras se alejaba de su cuerpo, miró a Ary y le dijo:
-Me siento más viva que nunca.

Y bueno al final si me salió un relato. Ahora me requieren en la cocina, asi que me voy (:
Ojalá les guste el relato de este martes!
Besoooooos
POR FAVOR: Recuerden pedir tema para la proxima semana!! Ya saben, cualquier cosa, solo pidan ;)

4 comentarios:

AtomicKitten dijo...

Nudo en la garganta, ojos llorosos.
Esta vez no hay críticas. Es hermoso.

Abbie dijo...

Graciaaas Attomic *-* Me has hecho feliz! :3

AtomicKitten dijo...

Te lo merecés, hermosa :)

ϟ Ana Arcia' dijo...

Me gustó mucho la idea, pero Caly era demasiado madura para tener 5 años. Sospecho que se habría ganado un buen trauma en vez de portarse tan madura. Pero me ha gustado mucho, de verdad. :D Si lo quieres, se puede, ¡y te ha salido un buen relato! Adiós.

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